martes, 9 de febrero de 2010

nada que ocultar


Si algo es el grupo de Renzo Rosso, Staff International, es variado: Diesel, Maison Martin Margiela, Viktor & Rolf, Vivienne Westwood... y DSquared2. La marca de los imposibles hermanos Caten (¿los habéis visto hablar? ¿y presentar el basurero ‘Launch my Line’?) a la chita callando le ha comido un trozo gordísimo del mercado a Dolce & Gabbana y Cavalli (y, por tanto, indirectamente, a Versace), con su estética filogay y basurera, pasada por un turmix de lo que los futbolistas y las starlettes entienden por lujo. Que muchas de las prendas de la marca tengan una factura y un corte impecables (siempre que quepas en ellas, claro) es lo de menos, cuando todo lo demás es de una vulgaridad que tira para atrás. ¿Vulgaridad elegida? por supuesto, pero... ¿consciente de sí misma? no sé, lo dudo. Cuando alguien decide comprar, pagar y vestir esta firma supongo que lo hace porque si lo que buscas es poner tu cuerpo (tus pectorales o tus tetas, según el caso) en el escaparate de las discotecas playeras o los platós televisivos, DSquared es tu marca. El patronaje de sus chaquetas y pantalones podrá gustar o no, pero es de calidad, generalmente. Los materiales también. Pero la estética es tan trash y tan chabacana que cuesta creer que no sea todo una ironía como las que podrían hacer Gaultier o Westwood o un homenaje, en plan Mugler. Sin embargo DSquared, todo indica que lo que ves es lo que hay.



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Madre mía, me acabo de enterar de que Alexander McQueen se suicidó. qué gran pérdida. le dedicarás un post?

659 kilómetros dijo...

ya lo he hecho. Qué putada.